martes, 19 de octubre de 2010

"Sexo Sexo Sexo" (Crítica)

Transcribo textual el comentario que un amigo publicó en internet sobre "Sexo Sexo Sexo":

Hace más de diez años desde la primera vez que vi una obra de Sergio Álvarez. Así que cuando escuché que escribía una nueva y que se titulaba: Sexo, sexo, sexo… conociéndolo a él, a sus obras y a su pasado ético-religioso, morí de la risa y del miedo (miedo, miedo, miedo).

Así que ya se imaginarán el delicioso morbo con el que asistí el sábado pasado a ver la función. El lugar es ridículamente pequeño, las sillas incomodas, los asistentes se tapan unos a otros y con un servicio que es para morir de malo y lento; el café aguado y los smothies insípidos. Comenzó la obra y todo esto pasó a un segundo plano, simplemente desapareció. Desde el primer momento la temática atrapa y los personajes bien estructurados e hilarantes, demenciales, casi salidos de “Alicia en el país de las maravillas” te atrapan en una sucesión de sentimientos e ideas.

Insisto en que esperaba que saltara el papa o algún santo olvidado a recordarnos la castidad y las buenas conciencias, pero contra todo pronóstico no fue así. Tema tras tema, el desamor, la desilusión de la primera vez, el cibersexo, bueno hasta el amor homosexual, cada abordaje se encuentra bien estructurado desde la visión juvenil que a Álvarez le ha impregnado su trato diario con mocos de universidad. No niego que existen aún varios temas cuya moral aparece tiernamente velada como la castidad juvenil, la masturbación nociva y uno que otro cliché más, pero por mucho ya han quedado atrás las lecciones de catecismo y ahora hasta el diálogo con Dios es franco, juvenil, sincero y sobretodo creíble. Yessssss. Musicalmente, a pesar de que las melodías no son pegajosas (el ganso verde, flores en la cima, intro mujer de bronce y dame), sí llenan el ambiente y visten las situaciones perfectamente. Luce indiscutiblemente las voces de sus muchachas y hace gala de la experiencia musical que después de diez años ya lleva acumulada.

Fiel a su estilo, plantea el ritmo de la obra con canciones bien escritas, sin prisas y a excepción de una sola que sí parece videoconferencia, sus letras son amables y entendibles. Hablar de los actores es lindo, ellas GRANDES fabulosas, bien dirigidas, buenas voces, bien moduladas, con dicción (gracias) y Marisol con una experiencia que abruma, Zoe hilaranteeeeee y en especial Daniela P. es deliciosa, fresca, tiene mucho futuro... En cuanto a ellos, no rompen con el ritmo del espectáculo, cumplen su misión, tienen tablas y echan mano de todas ellas ... La obra es en conjunto tan buena que uno olvida que no hay escenografía, ni tramoya, ni vestuario, y cuando estos recursos se intentan, entran forzados y descomponen el buen trabajo. Así al natural, esta obra me recuerda la primera intención de los Monólogos de la Vagina. Por mucho, la mejor y la más madura obra de Sergio Álvarez en todos sus sentidos. Respeta todas las corrientes de pensamiento y sobretodo defiende de fondo los grandes valores universales de la libertad y el amor. Muchas felicidades Sergio, lo mejor está por venir.

Raymundo Enriquez
raymundoenriquez@hotmail.com

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